Las manos de Sharon se deslizan por los lomos de los libros, sacando uno sobre feminismo anti especista de un estante universitario, un gesto que encierra curiosidad, cuidado y compromiso. Su vida se articula en torno al conocimiento, la lectura y la formación constante, entendiendo que el feminismo no es solo teoría, sino libertad consciente de elección. En cada decisión, desde su práctica académica hasta sus elecciones personales, Sharon desafía expectativas limitantes y prejuicios.
Su compromiso con la igualdad se manifiesta en la orientación de su trabajo literario hacia los estudios de género, acompañando y visibilizando voces que de otro modo podrían permanecer invisibles. No busca confrontación ni polarización: busca comprensión, aprendizaje y expansión de horizontes. La fotografía captura a una mujer que sostiene el poder de decidir, formarse y enseñar con responsabilidad y conocimiento. Cada libro que toca es un acto político silencioso, un puente entre teoría y práctica, un espacio de libertad.